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última actualización: 14/8/2026
Tus piernas apenas están calentando, pero el carrito de compra se siente Usain Bolt.

Si estás pensando en correr el Maratón CDMX,Barbie Run o el Ajolote 5km 2026, necesitas anticipar algo más que entrenar para los kilómetros: inscripción, tenis, transporte, hidratación y esos gastos pequeños que aparecen después de cada entrenamiento. El impulso suele llegar de manera bastante conocida: entras a Instagram, ves a alguien cruzando la meta y ¡PUM! Comienza la búsqueda de carreras en tu ciudad, el reloj deportivo que cuenta los pasos, las calcetas que mejoran la circulación, los tenis que prometen velocidad, comodidad y en una de esas hasta empiezas a despertarte temprano.

Hacer ejercicio es una actividad accesible, lo que sube el gasto es querer comprar desde el día uno todo el equipo profesional que alguien más reunió en años de entrenamiento. Tus piernas apenas están calentando, pero el carrito de compra se siente Usain Bolt.
Antes de hablar de ahorro, conviene identificar qué puede inflar tu preparación.
El equipo de nivel avanzado. Quieres empezar con dos kilómetros tranquilos, pero estás considerando un reloj con más métricas que una cabina de avión. Primero confirma que disfrutas correr; después decide qué tecnología sí necesitas.
Los gastos “chiquitos”. Geles, bebidas, calcetas, bloqueador y cafés después del entrenamiento parecen compras aisladas. Juntas pueden convertirse en una mensualidad deportiva que nadie registró.
La inscripción sin plan completo. Pagar una carrera es sólo el inicio. También pueden aparecer traslados, alimentos, recuperación y, por supuesto, la foto oficial donde intentas sonreír mientras cuestionas todas tus decisiones.
El outfit de estreno. Una playera, un short y una gorra pueden motivarte. Cinco combinaciones completas antes de la carrera quizá están entrenando una disciplina distinta: velocidad para gastar.
Nada de esto requiere una aplicación ni un producto financiero. Simplemente sigue una sencilla regla: cada compra debe resolver una necesidad que ya apareció durante tus entrenamientos, no una situación imaginaria en la que mañana despiertas como atleta profesional.
Para tus primeras salidas no necesitas un guardarropa deportivo completo. Usa ropa cómoda que ya tengas y enfócate en descubrir si disfrutas correr, qué horarios te funcionan y cómo responde tu cuerpo.
El gasto más importante suele ser el calzado. Antes de comprar accesorios, gadgets o cinco outfits coordinados, destina una parte mayor de tu dinero a unos tenis adecuados para ti.
No siempre necesitas el modelo más caro ni el que usa el influencer runner de redes.
Los geles, bebidas, calcetas, bloqueador, transporte y café después del entrenamiento parecen compras menores. El problema es que también son frecuentes.
Registra esos gastos durante algunas semanas para saber cuánto cuestan en conjunto. No se trata de despedirte del café post-carrera —esa convivencia también es parte del plan—, sino de reconocerlo para tenerlo bajo control.
La inscripción no es el único gasto. Para saber cuánto ahorrar para el Maratón CDMX o cualquier otra competencia, contempla:
Inscripción.
Tenis y ropa necesaria.
Hidratación y alimentación para entrenamientos largos.
Transporte.
Recuperación y gastos del día del evento.
Así evitas pagar la carrera y descubrir después que todavía faltan varios kilómetros financieros.
Si ya cuentas con dinero que no utilizarás durante los próximos meses, puedes ponerlo a trabajar mientras tú acumulas kilómetros.
Supongamos que mantienes $10,000 mxn en DiDi Cuenta durante 12 meses. Para el siguiente maratón, tendrás alrededor de $1,500 mxn. Esos rendimientos podrían convertirse en una parte de la inscripción, ayudarte con unos tenis nuevos o completar el outfit para el día de la carrera. No significa que el maratón se pague mágicamente solo; significa aprovechar mejor un dinero que ya tenías guardado.
Gastar mejor no significa entrenar con equipo incómodo o rechazar el café después de correr. Significa decidir qué sí aporta a tu proceso y prepararte para pagarlo sin desacomodar otros gastos.
Haz hoy tres cosas: elige tu carrera, calcula el costo completo y divide esa cantidad entre los meses que faltan. Después prioriza los tenis, controla los gastos pequeños y compra accesorios conforme el entrenamiento los vuelva necesarios.
Llegar a la meta se construye con decisiones repetidas: salir a correr, sumar distancia y no estrenar tenis el día del evento. Con el dinero funciona igual. Cuando llegue el momento de inscribirte, tu presupuesto también habrá completado su entrenamiento.
Prioriza unos tenis adecuados y ropa cómoda. Agrega accesorios cuando tus entrenamientos demuestren que realmente los necesitas.
Investiga el costo estimado, añade equipo y logística, y divide el total entre las semanas o meses que faltan. Separa esa cantidad periódicamente.
No. Empieza con lo esencial y mejora tu equipo conforme aumenten la distancia, la frecuencia y tus necesidades reales.
Al final, entrenar para una carrera consiste en sumar pequeñas decisiones: salir aunque dé flojera, avanzar un kilómetro más y no estrenar los tenis el día del evento.
Con el dinero funciona parecido. Define la meta, calcula el costo y empieza a separar desde hoy. Así, cuando llegue el momento de inscribirte, el presupuesto también habrá completado su entrenamiento y lo único que tendrá que salir corriendo serás tú.

Tus piernas apenas están calentando, pero el carrito de compra se siente Usain Bolt.


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